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lunes, 24 de julio de 2023

El libro de los Cinco Anillos para Ejecutivos

Fuente de la imagen: mvc archivo propio
En el fin de semana pasado he estado rehojeando “El libro de los Cinco Anillos para Ejecutivos”[1],  de Donal G. Krause, adaptación de la creación clásica del bushido al mundo actual de la empresa. Se escribe en la reseña que “El libro de los cinco anillos” (1643), está escrito por Miyamoto Musashi. Para Krause, los valores relacionados con el honor presentes en ese código constituyen una expresión magistral de los factores éticos y psicológicos que rodean cualquier conflicto.

Estos valores proporcionan un enfoque práctico y eficaz para tener éxito en su resolución, por lo que Donald intenta poner a mi disposición esa filosofía de Miyamoto, proponiéndome el estudio y análisis de principios como actitud, concentración, tiempo oportuno, recursos, entorno, flexibilidad metódica y ejecución. Parte de este texto también se ha editado en el sitio de Manuel, bajo el título “El bushido adaptado al mundo actual”. Fuente de la imagen: mvc archivo propio.
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[1] Ktause, Donald G. El libro de los Cinco Anillos para Ejecutivos”. Editorial EDAF. 1999.

lunes, 3 de octubre de 2022

Y ahora qué?

Fuente de la imagen: mvc archivo propio
En el fin de semana pasado he estado “rehojeando” el libro de Enrique Alcat, “Y ahora qué? Claves para gestionar una crisis ¡Y salir fortalecido!”[1]. A la pregunta recogida en la sinopsis de si estamos preparados para hacer frente a una crisis, la respuesta es negativa, porque cada día nos informan de sucesos[2] que hacen temblar los cimientos empresariales. Apunta el autor que el 95% de las empresas sufre a lo largo de su vida al menos una crisis y tan solo el 10% aprovecha la circunstancia para ajustar errores y mejorar.

Según Alcat, el abordaje de una crisis generalmente conlleva un coste[3] muy superior si no se prevé a tiempo, pero la mayoría de equipos de dirección están convencidos de que eso de la crisis no les afectará, error de bulto porque sí ocurre y la clave se encuentra en la prevención, término no tan conocido en los ámbitos ejecutivos como debería. Parte de este texto también se ha editado en el sitio de Manuel, bajo el título “La clave se encuentra en la prevención a tiempo”. Fuente de la imagen: mvc archivo propio.
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[1] Alcat, Enrique. Y ahora qué? Claves para gestionar una crisis ¡Y salir fortalecido! Ediciones Urano. 2005.
[2] Pandemias, guerras, escasez de recursos energéticos…
[3] Profesional, económico y personal.

lunes, 18 de abril de 2022

Manual del Product Manager

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En el fin de semana pasado he estado re-hojeando el texto de Linda Gorchels, “Manual del Product Manager[1]. Apunta que el director de producto, ante la dependencia de tantas divisiones y experticias, deberá pulir sus dotes de dirección de equipos, ya sean tecnológicos o "marketenianos", admitiendo sin miedo su ignorancia en algunas parcelas. Él y solo él será el responsable final del éxito o del fracaso del producto-servicio o de la gama de productos-servicios.

En el libro, entre otros temas, Gorchels trabaja el papel de los product managers en la organización, el proceso de planificación del marketing del producto así como la evaluación de la cartera de productos o, en su momento, las nuevas corrientes respecto a la gestión de productos. Parte de este texto también se ha editado en el sitio de Manuel, bajo el título “¿De capa caída el product manager”. Fuente de la imagen: mvc archivo propio.
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[1] Gorchels, Linda. Manual del Product Manager. Ed. Deusto. 1997.

lunes, 28 de febrero de 2022

El big bang de las organizaciones

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En el fin de semana pasado he estado rehojeando “El big bang de las organizaciones”[1], de Hervé Serieyx[2], bajo el subtítulo “El pensamiento complejo aplicado a la gestión”, que he estado rehojeando en el fin de semana pasado. Ya es esclarecedor la reseña recogida en la contraportada: ¿Han perdido el norte nuestras organizaciones? Un crecimiento económico que crea desocupación, sindicatos que no convencen, partidos políticos en busca de ética y moralidad, empresas que nunca habían despedido a tantos trabajadores hasta que se han puesto a hablar de la “importancia estratégica de los recursos humanos”.

En sus páginas el autor intenta proponerme una radiografía de esas instituciones (administraciones públicas, empresas, sindicatos, ciudades, estructuras políticas…), que se hacen añicos al contacto con las nuevas realidades y se recomponen a partir de nuevos principios. Coincido con Hervé en que la aceptación del pensamiento complejo es la única forma de aproximarse a la empresa, la economía y la sociedad actual, posibilitando fecundar una serie de principios para el siempre pilotaje complicado. Parte de este texto también se ha editado en el Sitio de Manuel, bajo el título “Pensamiento complejo aplicado a la gestión”. Fuente de la imagen: mvc archivo propio.
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[1] Serieyx, Hervé. El big bang de las organizaciones. Ediciones B. 1994.
[2] Hervé Sérieyx. Profesor universitario asociado, delegado interministerial para la integración de los jóvenes y asesor de muchos líderes económicos. Presidente de la Federación Francesa de Agrupaciones de Empresarios de 2005 a 2007, enseña en el Instituto Europeo de Negocios (Presidente del Consejo Pedagógico de la IEA) en el Colegio de Ingenieros (Profesor desde 1986), en la Ecole des Mines y fue docente de la Escuela Nacional de Administración (ENA) de 1996 a 1999.

lunes, 21 de febrero de 2022

El Mito de la Excelencia

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En el fin de semana pasado he estado re-hojeando el libro de F. Crawford y R. Mathews “El Mito de la Excelencia”[1], elaborado a partir de una supuesta investigación de las tendencias de los consumidores de finales del siglo pasado, teniendo como resultado la puesta en tela de juicio de la estrategia de la mayoría de las empresas de aquellos tiempos, que perseguían la excelencia en todos los aspectos de su actividad, en vez de adaptar sus estrategias para dar respuesta a ese consumidor cada día más formado, informado e impaciente, concentrando sus objetivos en el precio, el producto, la accesibilidad el servicio y la atención personalizada.

Con el subtítulo: "Los consumidores en esta etapa de cambio permanente no están recibiendo lo que realmente esperan", los autores entendían que en esa etapa de cambio continuo, los consumidores no estaban recibiendo lo que realmente demandaban y buscaban, es decir, valores humanos en una sociedad en la que las organizaciones empresariales habían dejado de trasmitirlos. En ese marco, el consumidor anhelaba depositar su confianza en empresas con las que tiene que relacionarse. Parte de este texto también se ha editado en el Sitio de Manuel, bajo el título “El poder de su propia voz”. Fuente de la imagen: mvc archivo propio.
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[1] Crawford, Fred; Mathews, Ryan. El Mito de la Excelencia. Ediciones Urano. 2002.

lunes, 13 de diciembre de 2021

El Fraude en la empresa

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En el fin de semana pasado he estado “re-hojeando” el tratado de M. J. Comer, “El Fraude en la empresa”[1], que andaba cogiendo polvo en la estantería y lo he rescatado para ver si me ayudaba a aplicar una expresión de la ISO 31000:2018 con la que estoy en estos días enfrascado. Ya en la década de los setenta del siglo pasado el autor investigaba sobre esta cuestión. Recordaba cómo empezaba el capítulo 1, enumerando una regla: Regla 1: La esencia de todo fraude bien conseguido es que las personas honradas no sospechen. Cada capítulo se inicia con una pauta o norma. Transcribo la correspondiente al 10: Regla 10. Si la seguridad informática es sencilla, nadie creerá en ella.

Entiende el autor que al igual que no existen respuestas fáciles en el ámbito de la detección del fraude, la prevención del mismo exige cuidado y planificación previa, así como discreción y selección rigurosa. Dado que muchos de los controles de que se disponen pueden obstaculizar el desenvolvimiento normal de las actividades de la empresa, sólo deberá recurrirse a ellos cuando sean los más indicados para contrarrestar un riesgo de fraude real o posible. Las defensas deben ser siempre proporcionales al riesgo y efectivas en términos de coste. Parte de este texto también se ha editado en el Sitio de Manuel, bajo el título ¿Qué personas honradas? Fuente de la imagen: archivo propio.
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[1] Comer, Michael J. El Fraude en la empresa. Ed. Deusto. 1987.

lunes, 22 de noviembre de 2021

Estructura, organización y eficacia de la empresa

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En el fin de semana pasado he estado re-hojeando el texto de Gilles Faure, “Estructura, organización y eficacia de la empresa”[1], con el subtítulo “Fundamentos de gestión directiva”. Coincido con el autor que ante un entorno como el que estamos viviendo y unos mercados intensamente competitivos[2], la vida de la empresa se vuelve más agitada, si cabe.

Apunta André Levy-Lang[3] en el prefacio que el texto proporciona los elementos necesarios para el análisis y concepción de organizaciones centradas en la eficacia, concepto que figura en el título de la obra. Parte de este texto también se ha editado en el Sitio de Manuel, bajo el título “Fundamentos de gestión directiva”. Fuente de la imagen: archivo propio.
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[1] Faure, Gilles. Estructura, organización y eficacia de la empresa. Ed. Deusto. 1993.
[2] Tanto en el plano de la diferenciación de los productos y servicios como en el de los costos y gastos.
[3] André Levy-Lang. En 1993, Presidente del Directorio de la Compañía Financiera de Paribas.

lunes, 15 de noviembre de 2021

Corporate turnaround

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En el fin de semana pasado he estado rehojeando el texto de Pedro Nueno, “Reflotando la empresa”[1], bajo el subtítulo “Cambio corporativo” (Corporate turnaround), reconociendo en la reseña que en cualquier proceso de reflotación empresarial entran tantas variables que encontrar un esquema global de tratamiento formal es impensable, registrándose situaciones similares, esquemas que permiten abordarlos mejor y consejos que pueden servir para salir mejor parados de ellas.

El enfoque del autor es eminentemente práctico y se basa en el análisis de una muestra de casos reales de reflotación empresarial o de intento de llevarla a cabo, distribuyéndose en tres categorías: situaciones vividas por el autor como consejero o consultor, situaciones investigadas directamente por el autor y situaciones investigadas por otros autores. Parte de este texto también se ha editado en el Sitio de Manuel, bajo el título “El sensible trabajo de reflotación de empresas”. Fuente de la imagen: archivo propio.
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[1] Nueno, Pedro. Reflotando la empresa. Ed. Deusto. 1997.

lunes, 25 de octubre de 2021

El hijo de la crisis

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En el fin de semana pasado he estado leyendo “El hijo de la crisis”[1], de Rogério Godinho[2]. Trata del fundador de la multinacional brasileña Stefanini[3], el empresario Marco Stefanini. Cuenta la historia del joven Marco en el eterno país del futuro, Brasil, cuyo pesimismo popular lo define como "de crisis constantes y caos irremediable". Para el autor, la solución para esos males es la búsqueda del conocimiento y el espíritu emprendedor. En este entorno, el protagonista, partiendo de cero, construyó un grupo que hoy tiene presencia en 41 países, con 70 sedes y más de 25.000 empleados. Según Godinho, la trayectoria de Stefanini simboliza la capacidad de aprender a partir de cada dificultad institucional o comercial.

Marco inicia su vida profesional en 1984, durante una de las mayores crisis económicas que, exceptuando la del covid-19, Brasil ha vivido. El libro trata del perfil del empresario[4] así como del mercado tecnológico, intentando dejar ver la propia naturaleza del ser humano, sus limitaciones y posibilidades. Si me permites una crítica, expresar que la traducción al castellano creo es mejorable. Por lo demás, termino con una frase extraída del capítulo “El Comienzo”: “Cuando enfrentó la última crisis, primero salió a la búsqueda de oportunidades, sólo después pensó en recortar costos”. Parte de este texto también se ha editado en el Sitio de Manuel, bajo el título “Del Desaliento al Comienzo”. Fuente de la imagen: archivo propio.
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[1] Godinho, Rogério. El hijo de la crisis. Ed. Penguin Random House. 2014. traducido al castellano por Cristian de Nápoli.
[2] Periodista especializado en tecnología y negocios. Trabajó en la Gazeta Mercantil y en B2B Magazine, además de colaborar en publicaciones como Valor Económico, Forbes (Brasil)
[3] Sitio visitado el 25/10/2021.
[4] E intuyo también de su socia y esposa.

lunes, 28 de septiembre de 2020

IACOCCA, autobiografía de un triunfador

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He estado rehojeando la autobiografía de Lee Iacocca[1], relato de éxito pero también de sinsabores (en 1978, con 54 años, fue despedido de la Ford y humillado). Su experiencia vital despejó mis miedos y me empoderó para decidir y afrontar el futuro, "fuera este el que fuera". Después de la Ford Motor Company estuvo en Chrysler Corporation“.

Lamentablemente dejó esta vida el año pasado. Termina el prólogo con la siguiente sentencia: “Con firmeza, suerte y la ayuda de numerosos y buenos elementos pude resurgir de las cenizas”. Parte de este texto también se ha editado en el Sitio de Manuel, bajo el título “Con firmeza, suerte y ayuda". Fuente de la imagen: archivo propio. 
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[1] Iaccoca, Lee; Novak, William. IACOCCA. Autobiografía de un triunfador. Editorial Deusto. 1994.

lunes, 29 de octubre de 2018

La revolución del e-business

El interés por el business intelligence me viene desde hace décadas, prendiéndose la chispa en mi etapa en el Grupo Vértice (1999) y la proactiva convivencia profesional con el equipo del departamento de Informática y Telecomunicaciones (ver ¿Seres de otro mundo?), consolidándose allá por el año 2001, cuando tuve la oportunidad de hojear libros como el de Grady Means y David Schneider, MetaCapitalism: The e-Business Revolution and the Design of 21st-Century Companies and Markets[1], que he estado rehojeando en el fin de semana pasado y que, traducido con mi inglés de los Montes de Málaga es algo así como “La Revolución de los negocios en Internet y el Diseño de las Empresas y Mercados del Siglo XXI”.

Para ser honrado, esta publicación ya la referencié hace unos años en el Sitio de Manuel, texto ¿Metacapitalismo?, donde apuntaba la definición de los autores del concepto “metacapitalismo”, como el diseño óptimo a aplicar por las compañías y mercados del siglo XXI, el cual ya entonces estaba siendo rediseñado por la revolución del e-Business a todo nivel, basándose en la idea de descapitalizar los modelos de negocios viejos. Parte de este texto también se ha editado en el Sitio de Manuel, bajo el título “De vuelta con el Business Intelligence". Fuente de la imagen: pixabay. 
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[1] Grady Means y David Schneider, MetaCapitalism: The e-Business Revolution and the Design of 21st-Century Companies and Markets. Editorial Weley. Año 2000.

lunes, 6 de agosto de 2018

De verde a oro

Cuando en el Sitio de Manuel estaba editando el texto “Puesta en marcha de la agenda verde”, me acordé del libro del profesor Daniel C. Esty y del director ambientalista Andrew Winston, Green to Gold: How Smart Companies Use Environmental Strategy to Innovate, Create Value, and Build Competitive Advantage[1], que traducido con mi inglés oriundo de los Montes de Málaga es algo así como “De verde a dorado: cómo las empresas inteligentes utilizan la estrategia ambiental para innovar, crear valor y construir una ventaja competitiva”. Así que en el fin de semana pasado ha tocado re-hojearlo. 

Los autores intentan explicarme lo que todo directivo debe saber para gestionar los desafíos ambientales que enfrentan la sociedad y el mundo mercantil, a través de sus propias experiencias en distintas empresas con visión de futuro en todo el mundo. En las páginas insisten en convencerme acerca de cómo los proyectos empresariales crean valor al incorporar el pensamiento ambiental en sus estrategias comerciales generales, brindándome sencillos consejos sobre qué hacer para dar sentido a los desafíos ambientales. 

Asimismo, brindan ejemplos de cómo esas compañías logran el éxito ambiental y empresarial, estableciendo una ventaja ecológica en el mercado en el que realizan su actividad, orientándome acerca de problemas tales como la contaminación, la gestión de los recursos naturales o la creciente presión para acometer la sostenibilidad. Finalmente, Andrew y Daniel examinan por qué las iniciativas ambientales pueden fracasar a pesar de las mejores intenciones. 

A continuación te dejo un vídeo en inglés, alojado en Youtube cortesía de NaahqVideos, con una ponencia de Winston en Baltimore, sobre el tema del libro, donde argumenta que ser ecologista, especialmente durante las desaceleraciones económicas, impulsa la innovación y representa una forma nueva y fundamentalmente mejor de hacer negocios. Este texto también se ha editado en el Sitio de Manuel, bajo el título “Estrategia ambiental como ventaja competitiva” (Fuente de la imagen: pixabay).
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[1] Green to Gold: How Smart Companies Use Environmental Strategy to Innovate, Create Value, and Build Competitive Advantage. John Wiley & Sons Inc. 2009.

lunes, 2 de julio de 2018

La estrategia del océano azul

¿Para vencer a la competencia es idónea la estrategia de no competir directamente con ella o, mejor dicho, dejar de competir? Hace una década mi respuesta era negativa y seguía siendo “No” (aunque con reservas) después de hojear por primera vez el texto, recomendado por Óscar, de W. Chan Kim y Renée Mauborgne, Blue Ocean Strategy: How to Create Uncontested Market Space and Make Competition Irrelevant[1], y que traducido con mi inglés oriundo de los Montes de Málaga, es algo así como “La estrategia del océano azul: cómo crear un espacio de mercado sin competencia y conseguir que la competencia sea irrelevante”. 

En el fin de semana pasado estuve re-hojeando el libro, basado en un estudio de movimientos estratégicos que abarcaban más de cien años y treinta industrias, donde los autores defienden la tesis que las empresas pueden tener éxito creando "océanos azules" de espacio de mercado no disputado, en oposición a los "océanos rojos" donde los competidores luchan por el dominio. La analogía es que un océano lleno de competencia feroz se vuelve rojo de sangre. Kim y Mauborgne afirman sin tapujos que estos movimientos estratégicos crean un salto en el valor para la empresa, sus compradores y sus empleados, al mismo tiempo que desbloquean la nueva demanda y hacen que la competencia sea irrelevante. 

El texto presenta marcos analíticos y herramientas para fomentar la capacidad de una organización para crear y capturar océanos azules de manera sistemática. El caso es que desafían todo lo que, al menos yo, creía saber sobre los requisitos para el éxito estratégico, argumentando que la competencia despiadada no da más que un sangriento océano rojo de rivales que luchan por una preocupante disminución de los beneficios y, por el contrario, el éxito duradero no proviene de la lucha contra competidores sino de la creación de "océanos azules": nuevos espacios de mercado maduros para el crecimiento. 

Pero ¿qué es un océano rojo? Los océanos rojos representan todas las empresas existentes hoy, ese espacio de mercado conocido. En los océanos rojos, los límites de la industria se definen y aceptan, y se conocen las reglas competitivas del juego. Aquí las empresas intentan superar a sus rivales para obtener una mayor parte de la demanda de productos o servicios. A medida que el espacio del mercado se llena, las perspectivas de ganancias y crecimiento se reducen. Los productos se convierten en productos o nichos, y la competencia feroz convierte el océano en algo sangriento; de ahí el término "océanos rojos". 

¿Y qué un océano azul? Los océanos azules, por el contrario, denotan todas las empresas que no existen en la actualidad: el espacio de mercado desconocido, no contaminado por la competencia. En los océanos azules, la demanda se crea en lugar de luchar. Hay amplias oportunidades de crecimiento que son rentables y rápidas. En los océanos azules, la competencia es irrelevante porque las reglas del juego esperan que se establezca. Realmente, Blue ocean es una analogía para describir el potencial más amplio y profundo del espacio de mercado que aún no se ha explorado. Este texto también se ha editado en el Sitio de Manuel, bajo el título ¿Océanos azules contra océanos rojos? (Fuente de la imagen: pixabay). 
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[1] W. Chan Ki, Renée Mauborgne. Blue Ocean Strategy: How to Create Uncontested Market Space and Make Competition Irrelevant. Editorial Harvard Business School. 2006.

lunes, 26 de febrero de 2018

Tratando con Darwin

En “Como una gacela” (Sitio de Manuel), refrescaba la historia de leones y gacelas que se le atribuye al ingeniero SuperLópez (José Ignacio López de Arriortúa) y que hace diecisiete años, transcribía en el texto “No está el mañana en el ayer escrito”: "Todos los días en África se levanta un león, sabe que tiene que correr más que la gacela más rápida o morirá de hambre. Todos los días en África se levanta una gacela, sabe que tiene que correr más que el león más lento o morirá de hambre. Da igual que seáis leones o gacelas, cuando salga el sol lo mejor es que os encuentre corriendo”. Me he acordado de ella en el fin de semana pasado, cuando re-hojeaba Dealing with Darwin: How Great Companies Innovate at Every Phase of Their Evolution[1], de Geoffrey A. Moore, que traducido con mi inglés de los Montes de Málaga es algo así como “Tratando con Darwin: cómo las grandes compañías innovan en cada fase de su evolución”. Y es que, al igual que en la Naturaleza subsiste el que se adapta mejor al medio, en el ecosistema empresarial resiste y perdura aquella organización que innove continuamente. 

Ahora bien ¿cómo se innova? Según Moore, coexisten varias “runas” en esa materia, que deben ser “transcritas” a la realidad de cada momento, en función del estado de discernimiento evolutivo en el que se encuentre cada mercado especifico en el que mi empresa desarrolle su proyecto comercial. Por ejemplo, si mi institución se encuentra en un mercado en fase de crecimiento, las estrategias “innovativas” se enfocarán en el producto o servicio que se ofrece; si el mercado está “madurito”, me centraré en la excelencia de los procesos y en la optimización del ya exquisito cuidado al cliente; si el mercado va “cuesta abajo y sin frenos”, la estrategia no será otra que “poner tierra de por miedo” cuanto antes. A continuación te dejo un vídeo, alojado en Youtube cortesía de Microsoft, con una ponencia en inglés. del autor, sobre el tema tratado en su libro. Este texto también se ha editado en el sitio BOOKPOST, bajo el título “Adaptación continua al Medio” (Fuente de la imagen: pixabay).
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[1] Geoffrey A. Moore. Dealing with Darwin: How Great Companies Innovate at Every Phase of Their Evolution. Editorial Portfolio. 2005.

lunes, 12 de febrero de 2018

Canarios empresariales

El canario doméstico​ es una subespecie desarrollada durante siglos de selección en cautividad partiendo de ejemplares del canario silvestre o canario salvaje (Serinus canaria), una especie de ave endémica de las islas Canarias, Azores y Madeira. Según la enciclopedia global virtual, es el ave doméstica criada como animal de compañía más abundante del mundo. A pesar de esto, no se conocen poblaciones asilvestradas. Cuenta que “los canarios eran usados muy a menudo en minas de carbón británicas como un sistema eficaz y económico de alarma, tanto visual como sonora. Si en la mina había una filtración de gases tóxicos, como el monóxido de carbono o el metano, el canario era el primero que moría, por lo que los mineros sabían de este modo que tenían que abandonar de inmediato el lugar”. Te transcribo lo anterior porque en el fin de semana pasado he estado re-hojeando el texto de Gary Sutton, Corporate Canaries: Avoid Business Disasters with a Coal Miner's Secrets[1], que traducido con mi inglés de los Montes de Málaga es algo así como “Canarios empresariales: evitar los desastres comerciales con los secretos de los mineros del carbón”.
Dicen que utilizando el folklore minero del carbón de su abuelo, Sutton muestra cómo los principios básicos de las prácticas comerciales sólidas se aplican a cualquier empresa exitosa, desde la minería del carbón hasta la industria aeroespacial y el servicio de telefonía celular hasta el comercio minorista. En cinco capítulos, me ofrece cinco canarios corporativos, señales tempranas que entiende el autor que me alertarán de los peligros a los que pueden estar enfrentándose las organizaciones donde colaboro. Primer Canario: La empresa no puede progresar con resultados negativos. Segundo canario: El endeudamiento descontrolado es el homicida. Tercer canario: Los tontos planean indeliberadamente. Cuarto canario: decidir es mejor que no decidir. Quinto canario: los mercados progresan y sucumben. En concreto, estos canarios me advertirán sobre los principales problemas que suele enfrentar un proyecto empresarial, antes de que sea demasiado tarde: pérdidas, deudas, descontrol, desorden y mercados en decadencia. Este texto también se ha editado en el Sitio de Manuel, bajo el título “Sabiduría minera aplicada a los negocios”. A continuación te dejo un vídeo, alojado en Youtube cortesía de Grupo Nelson, con una semblanza del texto. Fuente de las imágenes: pixabay.
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[1] Gary Sutton, Corporate Canaries: Avoid Business Disasters with a Coal Miner's Secrets. Editorial Thomas Nelson Publishers. 2007.

viernes, 22 de diciembre de 2017

Futuring

Estuve reflexionado con Jesús, acerca de la actualidad formativa en mi país y en Hispanoamérica. En determinado momento, casi de soslayo, habló de “futuring” y no tuve más remedio que preguntarle qué significaba, puesto que conocía conceptos tales como “analizando” (analyzing) el presente para detectar tendencias, o “visionando” (visioninng) posibles atmósferas o contextos empresariales futuros, pero reconocí que era la primera vez que caía en la cuenta del “futuring”, de forma explícita. De su explicación entendí que futuring es como un collage o coctel a base de analyzing y visioninng. Pero no debió de quedarle muy claro que lo entendiera porque al final del encuentro me regaló (muchas Gracias) el libro de Vicente Marrama Zorrilla, Futuring[1], publicado por ICB Book, dentro de la colección “De lo humano a la empresa”, coordinada por José Carlos Cosme Vidal.
Así que en estos días he estado hojeando las 140 páginas del texto de Vicente, que es descrito por la editorial aludiendo a lo que dice el científico Ray Kurzweil, en su “ley de los rendimientos acelerados”, en el sentido que en el siglo XXI no experimentaremos 100 años de progreso, serán 20.000. Y es que durante 150.000 años el desarrollo humano ha sido local y lineal, pero hoy es global y exponencial. Y eso empieza a transformarnos por dentro y por fuera. Los cambios no tienen fronteras y nos afectan a todos. Empresas, países, gobiernos e instituciones están siendo impactados por las constantes perturbaciones, que son cada vez más rápidas, más profundas y más complejas. Las organizaciones necesitan un nuevo rol capaz de lidiar con las turbulencias de los tiempos Futuring. Ese perfil profesional deberá ser capaz de llevar a las empresas por la senda del futuro y convertir el forward thinking en una actividad del día a día. Para el autor, ha nacido el experto en futuring organizacional. Este texto también se ha editado en el Sitio de Manuel, bajo el título “Experto en futuring organizacional”. Fuente de las imágenes: elaboración propia.
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[1] Marrama Zorrilla, Vicente. Futuring: La inteligencia de futuro para las organizaciones. ICB Editores. 2016.

lunes, 4 de diciembre de 2017

Mala praxis gerencial

Recibí copia de un mensaje donde se le trasladaba al receptor la enhorabuena por lo bien que se había expresado. Pequeño gran detalle ese de la expresión adecuada, perenne asignatura pendiente en mi caso. Pero existen otros pecados más graves en la gestión y dirección empresarial, como la consabida y siempre ignorada mala praxis en la gerencia de los negocios. Así que para el fin de semana pasado me propuse re-hojear el texto de Craig Hickman, Management Malpractice: How to Cure Unhealthy Management Practices That Disable Your Organization[1], que traducido con mi inglés de los Montes de Málaga es algo así como “Mala praxis gerencial: cómo sortear las prácticas que invalidan la organización”.

Para Craig, la mayoría de los líderes están de acuerdo con que una cierta insatisfacción con el statu quo es positiva. Algunos directivos incluso consideran que dicha insatisfacción debe ser alentada y promovida. Igualmente, si bien existen empresas que proclaman a diestro y siniestro que su personal es su bien más valioso, la realidad es otra, y no todos los colaboradores son tratados como tales. Se pregunta el autor ¿Por qué siguen suscitando esta falsedad? No sé si lo hacen consciente o inconscientemente, pero, en todo caso, con ese tipo de práctica lo que realmente están propiciando es una perpetuación de mala praxis, en el sentido que ciertos empleados de condición se sientan mejor que los empleados de otra condición.

EL autor intenta dibujarme una perspectiva de los desiguales desajustes que se suelen cometer periódicamente en el día a día de una empresa, caminando por cuestiones relacionadas con la innovación, los recursos humanos, los equipos de trabajo, el liderazgo o la cultura empresarial. Y es que cuando los directivos no son capaces de implementar los principios gerenciales que han fortalecido y unificado a las grandes empresas o cuando condescienden que dichos principios sean esgrimidos en beneficio de ciertos individuos en específico, se carcome la viabilidad empresarial. Cuando estos deslices directivos no son denunciados y subsanados, nos encontramos ante una mala praxis directiva, que socava la moral, la productividad y a la propia organización. Este texto también se ha editado en el Sitio de Manuel, bajo el título "Sorteando prácticas gerenciales inútiles" (Fuente de la imagen: pixabay). 
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[1] Craig R. Hickman. Management Malpractice: How to Cure Unhealthy Management Practices That Disable Your Organization. Editorial Platinum. 2005.

lunes, 25 de septiembre de 2017

Naturaleza jurídica del cumplimiento normativo

En referencia al texto editado ene el Sitio de Manuel, “Compliance no significa Autorregulación”, comentaba Harry W Madden en IT Governance, Risk & Compliance, que era uno de los artículos más importantes que había leído en relación a la materia de compliance (Gracias, Harry). Le contesté que me alegraba que le hubiera interesado, deseando estar a la altura que se merecía como profesional. Y esta mañana he pensado seguir escribiendo sobre esa temática, ya que, por necesidad investigadora, en el fin de semana pasado estuve rehojeando las reflexiones del profesor José Ignacio Gallego Soler sobre criminal compliance y proceso penal[1]. Algunas de las conclusiones ya edité el año pasado en el sitio Compliance Officer, textos “Elementos básicos de un programa de compliance”, “Concreción del criminal compliance” y “Naturaleza procesal del Corporate Compliance”. Después de una introducción sobre las raíces de los programas de prevención de riesgos penales, describe el autor que el fin no es otro que “advertir qué riesgos penales son previsibles objetivamente” y, en su caso, “articular mecanismos de control y realización frente a su eventual realización”, intentando evitar “hechos delictivos que puedan generar responsabilidad” a la empresa. 

Coincido con el profesor en que para nada un programa de cumplimiento debe suponer una “certificación técnica de que la empresa ha hecho todo lo exigible para prevenir los riesgos penales”; así que cuidado con aquellos agoreros, advenedizos y temporeros que van pregonando que con una certificación en materia de compliance, en el caso en que se registrara “un hecho delictivo, éste no podría ser penalmente atribuible a la persona jurídica porque éste se habría organizado de modo tal que no sería justificable la atribución de responsabilidad penal”, Nada más lejos de la realidad, si bien un programa de estas características sí podría constatar que no se estaría ante “un supuesto de irresponsabilidad organizada”, al haber articulado sus representantes legales “todos los medios a su alcance para intentar la evitación delictiva”.

En cuanto a los elementos básicos o genéricos de un programa de compliance, Gallego Soler enumera un dispositivo elemental, la “existencia de programas efectivos”, que, llegado el caso, posibilite la atenuación de la previsible sanción o la “aplicación de criterios de oportunidad procesal”. Otro elemento consiste en el establecimiento de “estándares de conducta y procedimientos internos de cumplimiento” que sensatamente “sirvan para reducir la conducta criminal”. Igualmente, concienciación por parte del órgano de dirección o gobierno, tanto de su implantación, como de su cumplimiento eficaz (por ejemplo, designando al compliance officer u oficial de cumplimiento), lo que nos llevará a la constatación que la empresa ha adoptado “las medidas razonables para lograr el cumplimiento de sus estándares”, los cuales, junto a los riesgos de comisión de hechos delictivos, deberán reforzarse continuamente, además de una difusión de su existencia a través de canales de comunicación que posibiliten la denuncia de comportamientos ilegales. Una vez detectadas acciones censurables, la entidad deberá adoptar “medidas razonables”. En relación a los elementos específicos, José Ignacio inventaria aspectos tales como el historial de la empresa, el tamaño de la organización o la probabilidad de ocurrencia de determinados hechos delictivos, ya sean riesgos vinculados al sector de actividad o a la estructura organizativa. 

En relación a la concreción del criminal compliance, el profesor compendia un camino formal, sustentado en un documento, a modo de informe o programa, donde se recogen aspectos tales como la evaluación de riesgos, códigos de conductas, protocolos de actuación, política y cultura empresarial… También, concreta un camino material, respaldado en la estructura organizativa de la empresa. Si bien el legislador español da libertad para el establecimiento de “sistemas, instrumentos y estrategias”, Gallego Soler se apoya en la práctica internacional, que orienta a la implantación de un código de conducta escrito, supervisión por personal cualificado, delegación adecuada de los administradores, comunicación efectiva del programa, sistemas efectivos de control, establecimiento de procedimientos disciplinarios y adopción de medidas idóneas una vez detectado el hecho delictivo. Otro elemento que destaca el autor es divisar “cómo se ha organizado la detección y reacción efectiva”, valorando cómo se gestiona la información recepcionada y cuáles son las decisiones ponderadas adoptadas. 

Interesante, también, el espacio de reflexión que José Ignacio dedica a la naturaleza procesal que poseen los criminal compliance, elemento sobre el que piensa que se “debería empezar a suscitar la discusión científica”, ya que, en función de la naturaleza jurídica que se le asigne a un programa de cumplimiento normativo, se trata de “que los deberes de conducta sean razonable en orden de evitar las conductas generadoras de responsabilidad penal para la persona jurídica”. El autor considera estos programas como “un conjunto de deberes de actuación y reglas técnicas que tienen que reflejar el estado de la ciencia en relación con la diligencia debida de una persona jurídica, en aras a la evitación de bienes jurídico-penales que se encuentran en su esfera de actuación”. Asimismo, como ya he apuntado en un párrafo anterior, otro elemento necesario para la valoración lo constituye el historial de la entidad en materia de cumplimiento.

Del mismo modo, es fundamental una óptima documentación de todo el procedimiento. En referencia a los modelos externos de certificación, coincido con Gallego Soler en que deben participar expertos juristas que se alejen de modelos “checklist” y se acerquen al énfasis de “variables reales en relación con la comisión de hechos delictivos”. Además, el hecho de disponer de una certificación autentica que “la empresa tenía un modelo de prevención de delitos”, pero de ningún modo garantizará la “idoneidad operativa del modelo “erga omnes” y, por tanto, no será prueba plena en el previsible proceso penal, más que les pese a las certificadoras y resto de palmeros allegados (Fuente de la imagen: pixabay).
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[1] Gallego Soler, José Ignacio. “Criminal compliance y proceso penal: reflexiones iniciales”. En: Mir Puig, Santiago / Corcoy Bidasolo, Mirentxu / Gómez Martín, Víctor (ed.), Responsabilidad de la Empresa y Compliance: programas de prevención, detección y reacción penal (pp. 195-229). Ediutorial Edisofer, S.L. 2014.

lunes, 24 de julio de 2017

Alto rendimiento en toda la organización

El fin de semana pasado estuve re-hojeando el texto de Susan Lucia Annunzio y Sharon Sutker McGowan, Contagious Success: Spreading High Performance Throughout Your Organization[1], que traducido con mi inglés de los Montes de Málaga es algo así como “Éxito contagioso: difusión de alto rendimiento en toda la organización”. Estuvieron las autoras realizando un estudio mundial a más de tres mil trabajadores del conocimiento, investigando los factores que aceleran o inhiben el alto rendimiento en los grupos de trabajo. Las características que impulsan un alto rendimiento en estos grupos son las mismas en todo el mundo y al fomentar el ambiente de trabajo adecuado, las empresas pueden acelerar el alto rendimiento, lo que considero una obviedad. Según Susan y Sharon, el mejor modo de propiciar un mayor crecimiento de la organización es procurando las circunstancias más idóneas (inversiones, clima laboral, coaching, trato individual, etc.), para que los empleados pongan en práctica sus conocimientos y habilidades en beneficio de la empresa.

De los temas estudiados, esta mañana voy a centrarme en la reflexión de las autoras acerca de los factores que favorecen un buen desempeño laboral: valoración de las personas, respaldar el pensamiento crítico y aprovechar las oportunidades. Valoración en el sentido de posibilitar un clima laboral en el que las personas inteligentes perciban que se puede pensar en libertad. Respaldo en el sentido de extraer conclusiones lógicas a partir de información complicada y resolver cómo manejar dicho examen en la conquista de objetivos programados. Aprovechamiento en el sentido de cultivar la experimentación, el aprendizaje y la tolerancia al fracaso. Los equipos con mejor desempeño cautivan a personas impregnadas de talento, porque quieren atarearse con los que le permitan desenvolverse en la excelencia y sentir que están haciendo cosas trascendentales para la institución. A continuación te dejo un vídeo alojado en Youtube, cortesía de Susan, donde medita sobre la conducta del equipo de liderazgo de una empresa y la directa correlación con el desempeño a largo plazo de las organizaciones.(Fuente de la imagen: pixabay).

[1] Susan Lucia Annunzio y Sharon Sutker McGowan. Contagious Success: Spreading High Performance Throughout Your Organization, Portafolio. 2004.

lunes, 27 de marzo de 2017

La sabiduría no convencional

Si eres follower de Blog de Manuel, seguramente recordarás que en más de una ocasión he escrito sobre el binomio empresa - familia. Desde el visitado, y también criticado, “Hijos de papá”, hasta “Cuarto y mitad de empresa familiar”, pasando por "Network Marketing”, “Constelaciones” o “Ya tenemos bastante”, son buena prueba de ello. Asimismo, por "Derivada de famulus" y "La Familia", conoces mi reflexión y respeto por el término “Familia”. Incluso, en “De vuelta al PPF”, reflexionaba sobre la cultura del protocolo familiar, lo que en el Real Decreto 171/2007, de 9 de febrero, por el que se regula la publicidad de los protocolos familiares, se denominaba shareholders agreement.

Te comento lo anterior porque, escuchando a Chuck Berry (ver texto “Antes del rock fue Chuck”), el fin de semana pasado estuve re-hojeando el libro de John Ward Unconventional Wisdom: Counterintuitive Insights for Family Business Success[1], que traducido con mi inglés de los Montes de Málaga, es algo así como “La sabiduría no convencional: ideas anticonceptivas para el éxito de la empresa familiar”. Entiende el autor que las empresas familiares prosperan persiguiendo estrategias no convencionales. Debido a que son impulsadas ​​por los valores y piensan a muy largo plazo, adoptan enfoques no populares con la moda actual de gestión o con el enfoque organizativo de la mayoría de las empresas. Esa es la clave de su ventaja competitiva. 

Sin embargo, para Ward, las empresas familiares deben encontrar maneras de atender simultáneamente las necesidades empresariales y las metas familiares, que requieren prioridades y principios muy diferentes. Como resultado, deben pensar paradójicamente y encontrar ideas que las empresas de un solo propósito no necesitan contemplar. Deben atreverse a ser diferentes. El negocio familiar requiere un sistema de gobierno diferente, pero debe ser uno que pueda ser controlado. A través de las páginas, intenta John ofrecerme la sabiduría no convencional necesaria para aprovechar la singularidad estratégica y cultural de un negocio familiar con garantía de éxito duradero. 

A continuación te dejo un vídeo, subido a Youtube por Fundación Rafael del Pino, con unos comentarios, en inglés, de John Ward, sobre el arte de la continuidad de la empresa familiar, más allá de las buenas prácticas (Fuente de la imagen: pixabay).

[1] Ward, John. Unconventional Wisdom: Counterintuitive Insights for Family Business Success. Editorial Wiley. 2005.